Cuando hablamos de "lectura fácil" mucha gente piensa en libros para niños. En realidad es una metodología pensada para que cualquier texto sea comprensible para el máximo número de personas posible, y tiene mucho que aportar a la comunicación de cualquier entidad, no solo a la literatura.
Qué es exactamente
La lectura fácil es un método de adaptación de textos que sigue unas normas concretas: frases cortas, una idea por frase, vocabulario sencillo, orden lógico, apoyo visual cuando ayuda a entender, y una maquetación clara y sin elementos que distraigan. No es "simplificar de cualquier manera": existen pautas internacionales (como las de Inclusion Europe) que marcan cómo hacerlo bien.
A quién beneficia
Se diseñó pensando en personas con discapacidad intelectual, pero en la práctica beneficia a un grupo mucho más amplio: personas mayores, personas con dificultades de aprendizaje, personas que no dominan el idioma, o simplemente cualquiera que lea deprisa, desde el móvil, o con poca energía mental en ese momento — que, seamos sinceros, es casi todo el mundo casi siempre.
Por qué toda comunicación debería aplicarla, aunque sea en parte
No hace falta convertir todo el contenido en lectura fácil certificada para beneficiarse del enfoque. Aplicar sus principios básicos —frases cortas, una idea por párrafo, evitar tecnicismos innecesarios— mejora la comprensión de cualquier texto: una convocatoria de subvención, un correo a las familias, o los textos de una web. Cuanto más clara es la comunicación, menos fricción hay para que la gente actúe: se apunte a algo, entienda un trámite, o confíe en la entidad que le habla.
Un ejemplo rápido
Compara: "Se procederá a la convocatoria de la asamblea ordinaria conforme a lo estipulado en los presentes estatutos" frente a "La próxima asamblea será el día X. Puedes venir todos los socios y socias." El segundo texto dice lo mismo, pero lo entiende mucha más gente, mucho más rápido.
¿Vuestra comunicación podría ser más clara? Aplicamos principios de lectura fácil en los textos que redactamos, sin perder la información importante ni el tono profesional.
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